El niño no llegará a imitar perfectamente una lengua si la oye imperfecta mente, si como consecuencia de algún defecto orgánico, por ejemplo, su oído deficiente no percibe ciertas inflexiones, o si, oyendo perfectamente, la gama de experiencias que le son posibles se ve alterada por una debilidad congénita o accidental.
Freinet, C. (1985) Los métodos naturales. 1. El aprendizaje de la lengua. Roca. (P.41)
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